“El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” Que excelente manera de definir la relación matrimonial” Proverbios 18:22
¡ESTAMOS CASADOS Y CONTENTOS! Esta frase se escucharía normal en una pareja recién casada. Pero escucharlo de un matrimonio que esté cumpliendo 10 años o más, entonces les preguntaremos, ¿Cómo le han hecho? ¿No debería ser lo más normal que una pareja matrimonial dijera: estamos casados y contentos? Pero escuchamos a quienes dicen: "la casada es mi esposa", tratando con esto, de desligarse del compromiso genuino que le da vida y esperanza a la relación entre un hombre y una mujer. Otros reconocen que el aburrimiento llegó para quedarse. Algunos más señalan que la indeferencia, el rencor y el silencio han desmejorado su unión.
Dios tiene la respuesta. El nos ha dejado principios, pactos y provisión. Veamos éstos tres cimientos firmes para que desarrollar contentamiento en la relación matrimonial.
I. NUESTRO PRINCIPIO EN EL MATRIMONIO.
Dice la Biblia: “El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” Que excelente manera de definir la relación matrimonial” Proverbios 18:22
Por aquí tenemos que comenzar. ¿Qué es el matrimonio?
“Te vas a casar, te vas a ahorcar” “Disfruta ahora porque cuando te cases . . .” “No creo en el matrimonio” “Todos los hombres son infieles” “Unión libre prefiero” “me da miedo casarme” “Yo nunca me voy a casar”
Mi pregunta es: ¿Con que concepto se casan las personas? ¿Quién les enseñó ese concepto? Miren lo que dice la Biblia.
¡Hallé esposa y hallé el bien! Que lo diga el esposo el primer día de casados, se escucharía común; pero decirlo después de varios años de matrimonio, tiene sentido. Hace 20 años me casé y es lo mejor que me pudo suceder. Hallé el bien. Con este enfoque, estoy seguro que nadie se quedaría soltero. O bien, el matrimonio sería la experiencia más importante de toda la vida.
La realidad es que, existen relaciones matrimoniales desgastadas. Recién casados o matrimonios de varios años. “No se puede más” “Incompatibilidad de caracteres”. El matrimonio ya no representa el BIEN. Su concepto es que es una maldición su matrimonio.
El matrimonio es diseño de Dios. Surge a partir de la necesidad de compartir la vida. “No es bueno que el hombre esté solo. Le haré ayuda idónea” Y se la trajo a Adán. El diseño de Dios consiste en un complemento. Unión de dos fuerzas. Tomo una de sus costilla y de allí formó a la mujer. De la misma naturaleza del hombre. Eclesiastés lo describe bien en el cap. 4:8-10. Mejores son dos que uno. Y dice la Biblia: “y Dios vió que lo que hizo fue en gran manera bueno”
II. NUESTRO PACTO EN EL MATRIMONIO.
La aceptación del plan de Dios. “Esto es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos, por lo tanto será llamada Varona, porque del varón fue tomada”. Adán está señalando un pacto importante. Esta mujer es más que MIA. Es parte de MI. Es de mi naturaleza. Lo que yo haga, bien o mal, repercutirá. Es mi carne, es mi hueso. Dirían algunos: demasiado romanticismo. ¡Pues así se conquista a una mujer! ¡Y así se conquista aún en el matrimonio!
Muchos dicen: “pero que le vio a esa persona para conquistarla? Mas bien, que le dijo?” Los hombres conquistamos con las palabras, pero lo dejamos de hacer en el matrimonio, porque pensamos: ya la conquisté. Debemos recordar que la conquista continúa cada día y nunca termina, porque el amor es necesario todos los días.
Existen relaciones sin compromiso. Miedo a comprometerse. Están juntos mientras aguantan. No hay pactos. Pero demasiada sensualidad o intereses ajenos a un pacto verdadero. Es peligroso las relaciones sin compromiso. Esto es igual a relaciones de corta duración y con daño emocional. ¡Lo barato sale caro!
El pacto desgastado: Malaquías 2:14-16. Desleales. Pacto es compromiso. La mujer de tu pacto.
ES UN PACTO DE AMOR. (Tu compañera) Maridos amad a vuestras mujeres.. Efesios 5: te amaré, serás un vaso frágil (1 Pedro 3:7)
ES UN PACTO DE PERTENENCIA. (La mujer de tu juventud) Nos pertenecemos. Por lo tanto te cuidaré. Vivid con ellas sabiamente 1 Pedro 3:7. Como vaso más frágil.
Es importante su esposa. ILUST. Una esposa le decía a su esposo: te casaste conmigo por interés. No fue por interés, fue por el capital. El mejor capital es su persona, sus emociones, sus virtudes.
Veo que muchos matrimonios enfermos comienzan a sanar cuando reconocen las virtudes de su pareja y se las dicen.
ES UN PACTO DE FIDELIDAD. (la mujer de tu pacto)
Vivid con ellas en santidad y honor. En alta estima. Vamos a proteger nuestra relación por medio de una entrega total.
¿Por qué duró tan poco? Porque se debe fortalecer la relación con los detalles. Es posible que haya esposos buenos o buenas esposas que se quieren divorciar. No se necesita ser malo para divorciarse. Dice una esposa: “es un buen padre, buen trabajador, buen vecino, buen hijo, trata bien a la mascota, etc, pero no puedo seguir con él, no se que nos pasó”. La relaciones se avivan o se dejan morir por los buenos detalles. Sorprenda a su esposa. Sorprenda a su esposo.
III. NUESTRA PROVISIÓN EN EL MATRIMONIO.
“Y los bendijo Dios” Génesis 1:28. La parte espiritual a Dios le interesa.“Sea bendito tu manantial” Proverbios 5:18
Dos personas diferentes que emprenden el proyecto mas importante de sus vidas, necesitan unificar criterios. Dios quiere edificarles. Salmo 127. “Si Dios no edifica la casa, en vano edifican los edificadores”
¿Qué hace Dios? EDIFICAR CARÁCTER, HUMILDAD, PAZ, COMUNICACIÓN, PERDÓN.
Cuando nos comprometemos con Dios, en que el sea el tercer doblez de Eclesiastés 4, se refleja en las ACTITUDES, el perdón, la relación que crece y madura.
¿Cómo confiaremos en Dios? Existen muchas cosas que ustedes no podrán cambiar. Pero Dios lo puede hacer. Oren juntos. Oren juntos. Oren juntos.
CONCLUSIÓN: Lo barato sale caro. Vale la pena invertir en el matrimonio. NUESTRO PRINCIPIO, NUESTRO PACTO, NUESTRA PROVISIÓN. Puede llevar años fortalecer la relación. Puede costar paciencia. Puede costar tiempo para relacionarse. Puede costar ceder. Puede costar. Cuesta.
Existen cosas que yo no puedo cambiar en otra persona ni en mi mismo. Pero Dios lo puede hacer.
¿Qué hago si hoy está muy desgastado mi concepto, mi pacto y mi confianza en Dios? Comience con el tercero. Renueve su confianza en Dios. Pida perdón a Dios. Reconcíliese. No busque ganar sino cooperar.
Por Constantino Varas de Valdes C
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