jueves, 30 de abril de 2009

COMO CRIAR HIJOS CON SANA AUTOESTIMA

INTRODUCCIÓN

Durante la primera infancia el lenguaje corporal es el primer canal de comunicación percibido por el niño, incorporándose paulatinamente el lenguaje verbal. Cuando un padre o madre dice “que niña tan buena”, la niña percibe que es buena por inconcreta que sea la expresión, apoyada en los gestos de la cara de quien se lo dice, el tono de voz, caricias que puedan acompañar la frase. La niña recicla estos estímulos y va formando en su interior un concepto de su yo.


Si la persona recibe múltiples estímulos positivos durante su niñez y adolescencia, su vida la basará sobre esos cimientos. Por el contrario, cada vez que el niño es rechazado, criticado, abandonado, sobreprotegido o sobre-exigido va cimentando en él un sentimiento de inutilidad.


Frente a estos estímulos negativos el niño, menor de 6 años, no cuenta con los filtros necesarios para diferenciar lo que puede ser real de un comportamiento irracional o neurótico, y los acepta como si fueran verdad. Después de los 6 años, el niño ya cuenta con filtros que le permiten evaluar los estímulos externos, reflexionar y concluir qué comentarios o comportamientos de otros pueden no tener base real.


Es de suma importancia, y responsabilidad directa de los padres, que el niño cuente con una buena autoestima al ingresar al colegio. Al ingresar al régimen escolar el niño debe contar con las herramientas básicas de habilidades sociales y valoración, ya que es aquí cuando el niño comienza a enfrentar la vida lejos de la tutela paternal y maternal, y se tendrá que apoyar en sus propios recursos para relacionarse con su entorno.


Durante los primeros años de la vida de los niños, los padres y los profesores somos los agentes principales de formar una sana autoestima en ellos.

Los niños en sus primeros días aprenden por el contacto físico de sus padres y personas que les rodean. Acariciarlos, bañarlos, amamantarlos, llevarlos a dormir, pueden ser los momentos más placenteros de ellos. Conforme van aprendiendo a hablar y crecen, sus principales canales de aprendizaje son la imitación y el juego: viendo y escuchando.


Es importante destacar que la autoestima y los recursos de vida con que cuente el niño van a ser heredados directamente de sus padres. Muchos padres ven en el colegio un formador en materia de habilidades sociales, responsabilidad y valoración, y traspasan al profesorado la tarea formativa.

Si bien es cierto el profesor tiene un papel destacado en cuanto a mediar en cómo el niño va a relacionarse con estas materias, no debería desempeñar otro papel que no fuera este: “MEDIADOR”. Es el profesor el que puede evaluar de manera objetiva los recursos con que cuenta el niño y orientar a los padres al respecto. Pero sin duda, son los padres los que tienen la tarea formadora. Son ellos los que deben enseñarle al niño cómo relacionarse con otros, reforzarle su valía, enseñarle a aprender de sus errores y asumir las consecuencias de sus actos.

Padres con buena autoestima crían hijos con buena autoestima, padres responsables crían hijos responsables, padres sociables crían hijos sociables.


¿QUÉ ES LA AUTOESTIMA?

La autoestima es todo aquello que podemos sentir o juzgar sobre nosotros mismos.

El nivel de autoestima que posee el niño determina su desarrollo afectivo, social, intelectual, escolar, profesional y espiritual. La autoestima incide directamente en varias dimensiones de la personalidad humana.


RADIOGRAFÍA DE UN NIÑO(A) CON BAJA AUTOESTIMA

  • El niño tiende a desear ser alguien que no es, por ejemplo, quiere ser más pequeño o cuenta historias elaboradas acerca de cosas que le han sucedido.
  • Se siente inferior o cree que no vale nada.
  • Puede sentirse muy emocionado, hasta saltarle las lágrimas si alguien le demuestra interés o admiración.
  • Pide muchas explicaciones antes de comenzar una tarea o inclusive algo tan sencillo como un juego.
  • Podría en ocasiones ser autodestructivo, propenso a accidentarse, golpearse.
  • Tiende a criticar a los demás niños y se queja de ellos con frecuencia.
  • Le es difícil el arreglarse o no se preocupa por su aspecto.
  • Es impulsivo: no se toma el tiempo para pensar la respuesta adecuada porque de todas formas él piensa que va a fallar.
  • Se distrae con facilidad, incapaz de prestar atención por un tiempo prolongado. Esto se debe de la falta de confianza de sí mismo de poder terminar una tarea que le supone dificultad. Un niño seguro de sí mismo es capaz de tolerar la frustración de algo difícil pues sabe que si continúa tratando finalmente tendrá éxito.
  • Carece de motivación propia.
  • No persevera. Para perseverar uno tiene que creer que tiene una oportunidad de realizar lo que tiene en perspectiva. Al tener baja autoestima piensa que es más probable que fracasará.
  • Le resulta difícil trabajar independientemente. Le resulta más fácil depender de adultos autoritarios o de compañeros dominantes.
  • Se subestiman con palabras como “soy tonto”, “me odio”, “me quiero morir”, “nadie me quiere”, “todo me sale mal”, “no valgo para nada”

LA AUTOESTIMA DE LOS HIJOS COMIENZA POR NOSOTROS LOS PADRES

¿Cómo está la autoestima de los padres y de los profesores?

Como adulto, como te encuentras en áreas de afecto, seguridad, estabilidad emocional, manejo de la ira. Debido a que los niños aprenden por imitación de los adultos, ellos absorberán como una esponja el comportamiento y actitudes.

Papá, Mamá: haz una lista de:

· Tus virtudes / cualidades

· Cosas que te gustan de ti mismo

· Tus destrezas / habilidades

· Tus sueños / metas

Cuando una persona se considera así misma: que es mala, no sirve para nada, es un fracaso su vida, y que ya no quiere vivir, está demostrando que tiene problemas de autoestima y eso va a enseñar a sus hijos consciente o inconscientemente.

Como adulto y profesor, debes aprender a manejar adecuadamente la ira, el estrés, el resentimiento, saber resolver oportunamente los conflictos de pareja, así como tener un trato imparcial a los hijos.


COMO ESTIMULAR LA SANA AUTOESTIMA EN LOS HIJOS

  1. RELACIÓNATE CON SU HIJO

La autoestima se forja desde la infancia más temprana a través de la actitud que los padres y adultos cercanos tienen con el niño.

Un niño no reflexiona sobre lo que le dicen, sino que su identidad y autoestima se forman a partir de cómo se relacionan sus padres con él. Si no le hablan se queda con la impresión de que no es valioso. Si lo retan constantemente cree que es malo. Así se va quedando con distintas ‘etiquetas’ de sí mismo que lo hacen creer que es capaz o un desastre.


  1. AMA INCONDICIONALMENTE EXPRESÁNDOSELO

Todo trato debe ser con atención, dedicación y paciencia.


  1. INCENTIVA EL DESARROLLO DE LAS RESPONSABILIDADES DEL NIÑO.

Da la oportunidad al niño a que tome decisiones y resuelva algún problema. Enseña a tu hijo a resolver sus propios problemas y a aprender de sus errores y faltas, de una forma positiva. Por ejemplo, si el niño no alcanza una buena nota en una asignatura escolar, anímale a estudiar más y a prepararse para superarse en el próximo examen. De nada adelantará culpabilizarlo. El niño debe sentir que un error puede ser convertido en un aprendizaje y, consecuentemente, que podrá arreglarlo si emplea más esfuerzo.


  1. ADAPTA EL NIVEL DE EXIGENCIA A SU CAPACIDAD DEL NIÑO.

Para que ello ocurra el padre debe adaptar su nivel de exigencia a la capacidad del niño. Si el progenitor tenía promedio 6,5 en la escuela es probable que espere que su hijo también lo tenga. Sin embargo, tal vez el niño es de 5. Si quiere que mejore su nota no lo conseguirá criticándolo. Hay que apoyarlo, ayudarlo en sus carencias (tal vez necesita mejorar su técnica de estudio o dedicar más tiempo a las tareas) y estimularlo, por ejemplo diciéndole: "yo sé que tu puedes más". Si la próxima vez llega con un 5,3 hay que felicitarlo, el progreso se construye de a poco.


  1. USA PALABRAS ASERTIVAS

Lo que le decimos a nuestros hijos es clave para que se sientan capaces de lograr cosas. Si se saca malas notas decirle que es flojo o tonto, es una sentencia. El niño se queda con esta calificación de sí mismo y le cuesta más esforzarse la próxima vez. En cambio si apuntamos a que no dedicó suficiente tiempo a estudiar, resaltamos un aspecto solucionable y el menor siente que puede hacer algo al respecto

Es fundamental que los padres reconozcan los logros, feliciten a sus hijos y les inspiren confianza porque esto les da alegría y el impulso para intentar nuevos avances.

Deja de lado las críticas que nada construye. Los insultos no favorecerán a la autoestima del niño. En lugar, por ejemplo, de decir "eres un desordenado, tienes tu cuarto como una basura", mejor decir "No me gusta ver tu cuarto tan desordenado, me pone muy triste". Así, estarás demostrando que lo que a ti te disgusta es el desorden del cuarto, no el niño.


  1. PON LIMITES Y REGLAS

Muchos padres no saben o no tienen en cuenta que poner límites a sus hijos es quererlos. Muchas veces, cuando los padres no ponen límites, en realidad están depositando su propio narcisismo en su hijo. Son personas que se sienten frustradas por no poder hacer lo que quieren, y compensan esa sensación dejando que su hijo haga lo que quiere.

El niño debe entender que hay límites para ver televisión, y reglas para comportarse en la casa, en la escuela o con sus amigos.


  1. NO CONFUNDAS AUTOESTIMA CON EGOLATRÍA

A veces se confunde autoestima con egolatría. La egolatría es una estima inflada a base de oír ‘eres magnífico’, ‘eres maravilloso’, ‘nunca tienes la culpa de nada’. Un niño ególatra es aquel a quien se ha situado en un pedestal. Son niños a quienes no se ha puesto límites, y acaban siendo tiranos. Porque los adultos dan demasiado o porque dan demasiado poco. También hay falta de autoestima por sobreprotección. La sobreprotección no protege. La madre sobre-protectora es más dependiente del niño, éste lo percibe y cada vez pide más. Cree que la madre es todopoderosa y piensa que todo el mundo es así y que está a su disposición.


  1. CUANDO TUS HIJOS SE EQUIVOQUEN

Es recomendable transmitirles a los hijos que tener un problema o equivocarse no es un desastre. Todo lo contrario, es a través de la resolución de problemas que el niño ensaya, aprende y desarrolla distintas competencias, que es precisamente lo que hoy se busca en el mercado laboral. Por temor a equivocarse muchos niños ni siquiera participan en clase perdiendo la oportunidad de aprender.


  1. DALES UNA CORRECTA IDEA DE LO QUE ES LA ESCUELA

Es recomendable crear una expectativa positiva respecto a la escuela y no verlo como una obligación que exige trabajo. Decirles desde chicos "es entretenido ir a clases, vas a estar con tus amigos y vas a aprender cosas que te interesan". Los profesores también son importantes en la construcción de autoestima del niño y en su rendimiento


  1. NO PIDA CALIFICACIONES ALTAS, PIDA ESFUERZO

A un profesor se le dijo que su clase era excelente y al otro, que sus alumnos eran flojos y desordenados. A fin de año el primer curso obtuvo mucho mejor resultado escolar que el segundo porque el primer maestro tenía expectativas positivas respecto a sus pupilos y pudo guiarlos de mejor forma que el otro educador".

De la misma forma funciona la profecía auto-cumplida en el niño a nivel individual: si se cree capaz de hacer cosas, tendrá la confianza necesaria para aprender y sabrá que aunque hoy no domine una materia o no pueda resolver un problema va a lograrlo en un plazo determinado.


CONCLUSIÓN: ¿Por qué este tema?

  • Recordemos que no hay hijos perfectos porque los padres tampoco lo somos.
  • Nuestra meta es criar hijos sanos en sus relaciones, a partir de sí mismos.
  • Los hijos que maduran y crecen con responsabilidad, requieren una sana autoestima.
  • Los hijos son una herencia que Dios nos ha entregado para que los guiemos en su caminar diario. Debemos criar hijos que aprendan a enfrentarse a un mundo difícil con seguridad, confianza en sí mismo, valor, y sobre todo confianza en Dios. No haga solo o sola su tarea. Pida sabiduría a Dios.
  • Si es necesario busque ayuda profesional de consejeros familiares o psicólogos.
    Constantino Varas de Valdes

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